En Argentina, muchos expulsados del mercado laboral encontraron en la conducción su nueva y exclusiva ocupación. Así lo confirma un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
"Soy consciente de que me deja más plata el trabajo con el auto, pero en la balanza (y del otro lado) tengo el tema seguridad, desgaste de mi vehículo o estar en negro, por citar algunos puntos en contra", señaló Facundo, uno de los entrevistados con estudios terciarios incompletos.
La razón por la cual este entrevistado se volcó a esa tarea -siendo otra su profesión- es la situación económica argentina en donde los salarios fueron a pique en los últimos años. Otro trabajador, Adrián, coincidió con las ganancias pero planteó que varían según horarios o fechas ya que los costos de los viajes suben y bajan según los días y los turnos.
"En mi caso particular usé Uber como único ingreso.. y durante mucho tiempo, años diría. El gasto propio del automóvil, que sufre un desgaste acelerado, también fue un factor decisivo.
Estas experiencias muestran cómo millones de personas ya navegan ingresos inestables, redes de protección débiles y la necesidad constante de adaptarse. Los argentinos confirman los ingresos del estudio del BID, que rondan entre 10 y 12 mil pesos la hora.
"Trabajo por las noches. Y lo malo es que los precios los ponen ellos o sea, lo pueden subir o bajar sin tu opinión", comenta Germán. Durante el trabajo aparecen contradicciones prácticas: un viaje que pagaba 33.000 pesos bajó repentinamente a 26.000, y la empresa explicó el cambio "por razones de la APP".
"Lo malo las reglas las ponen 100% ellos. Ellos deciden", reflexiona el trabajador, destacando la falta de control sobre las condiciones laborales.